
“Combate” para lograr detenciones tardó entre 45 y 50 minutos; en la escena se contabilizaron más de 2.500 impactos de bala
24/07/26 | 16:45pm
El operativo que este viernes culminó con la captura de Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, fue bautizado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como Operación Némesis, en alusión a la diosa griega que simboliza el restablecimiento del orden y la justicia.
Así lo explicó el director del OIJ, Michael Soto, durante una conferencia de prensa en la que reveló detalles inéditos de la intervención policial que permitió neutralizar a los tres objetivos criminales de mayor prioridad para las autoridades: alias “Diablo”, alias “Tan” y “Coco Guácimo”—quien falleció durante el enfrentamiento—. Según el jerarca, las estructuras criminales que lideraban están vinculadas con más de 360 homicidios en el país.
La operación concluyó tras un intenso intercambio de disparos que se prolongó entre 45 y 50 minutos, dejó ocho oficiales heridos y provocó que en la escena se contabilizaran alrededor de 2.500 casquillos de bala.
Las labores de inteligencia y vigilancia sobre la organización criminal se desarrollaban desde varios días atrás.
"Sabíamos que iba a ser peligroso, sabíamos que iba a ser complejo. Incluso valoramos que pudiéramos tener bajas de nuestros muchachos o de estos sujetos", relató Soto.
El principal desafío era que los sospechosos mantenían vigilancia permanente del lugar mediante drones, lo que dificultaba cualquier intento de aproximación.
"Por una situación divina, que Dios nos ayudó sin duda alguna, se nos juntaron los tres sujetos en el mismo lugar que estábamos trabajando", comentó el director del OIJ, al explicar que inicialmente se daba seguimiento a cada uno por separado.
Los tres se encontraban en una vivienda ubicada en una zona boscosa de Sarapiquí, dentro de una propiedad de entre 3.000 y 4.000 metros cuadrados, con amplio dominio visual de los alrededores para detectar cualquier incursión policial.
La oportunidad llegó cuando la organización criminal bajó uno de sus drones para cambiarle la batería antes de elevar el otro.
"Fue el minuto que aprovechamos y no pudieron subirlo", explicó Soto.
Ese breve lapso permitió que el primer anillo de los grupos tácticos del OIJ avanzara hasta la propiedad, derribara el portón e intentara ingresar. Fue entonces cuando comenzó un intenso intercambio de disparos.
"El fuego fue bastante violento", resumió el jerarca.
El enfrentamiento se extendió durante casi una hora.
"Fueron minutos de mucha zozobra", afirmó Soto, quien relató que durante el intercambio observaban cómo varios oficiales resultaban heridos.
Con el paso de los minutos, alias “Diablo” salió de la vivienda y se ubicó en la parte frontal de la estructura, donde se sentó junto a una de las columnas. Segundos después hizo lo mismo alias “Tan”.


Una vez controlada la escena, los investigadores contabilizaron alrededor de 2.500 impactos de bala en la vivienda y decomisaron ocho armas de fuego, entre ellas fusiles de guerra, así como más de 2.700 municiones.
Según Soto, esa cantidad de munición habría permitido a los sospechosos mantener el enfrentamiento durante aproximadamente una hora más, lo que habría comprometido seriamente la capacidad de respuesta de las autoridades.
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