
En su homilía, el obispo Javier Román Arias llamó a la unidad nacional, advirtió sobre la violencia y el narcotráfico, y recordó a la nueva presidenta que “el poder pasa”
09/05/26 | 17:23pm
La Iglesia católica aprovechó la misa celebrada este sábado en la Basílica de los Ángeles, en Cartago, con presencia de la presidenta Laura Fernández, para hacer un llamado a la unidad nacional y la atención de los principales problemas sociales del país.

La homilía estuvo a cargo del obispo de Limón y Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, Javier Román Arias, quien pidió a la nueva mandataria conducir el país desde “la cercanía, el servicio y la capacidad de levantar ánimo en el corazón de los demás”.
“Cuando miramos a Cristo Resucitado, comprendemos que el verdadero liderazgo no se construye desde la soberbia o la confrontación, sino desde la cercanía, el servicio y la capacidad de levantar ánimo en el corazón de los demás”, afirmó el obispo durante la ceremonia religiosa.
Fernández asistió a la misa acompaña de su esposo Jeffry Umaña, integrantes del nuevo gobierno y la presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez.

Durante su mensaje, Román enfatizó en la necesidad de recuperar la capacidad de diálogo y de trabajar de manera conjunta frente a los problemas que enfrenta el país.
“Necesitamos volver a reconocernos como hermanos”, expresó el jerarca católico, quien señaló que los desafíos nacionales “son demasiado grandes para enfrentarlos divididos”.
El presidente de la Conferencia Episcopal también recordó que “el poder tiene límites” y que toda autoridad debe ejercerse “con ética, conciencia y respeto por la vida”.
“Quien gobierna no lo hace solamente con poder, sino con responsabilidad ante Dios y ante su pueblo”, agregó.
Además, pidió a la mandataria conservar “la capacidad de escuchar, de reconocer errores y de no olvidar nunca a quienes más necesitan ser vistos y acompañados”.
La homilía también incluyó referencias a la inseguridad, el narcotráfico, el desempleo y las listas de espera en la Caja Costarricense de Seguro Social.
“La necesitan nuestras comunidades, marcadas por la inseguridad, el narcotráfico y los homicidios”, afirmó Román al hablar sobre la necesidad de paz en el país.
El obispo también calificó las listas de espera en el sistema de salud como “un dolor nacional y una herida al corazón”.
Asimismo, hizo referencia a la situación económica de la zona Caribe, particularmente al cierre de plantaciones bananeras y la pérdida de empleos, esto en el contexto del cierre de cuatro plantas bananeras de la empresa Fresh Del Monte, el cual provocó el despido de más de 850 personas.
“Detrás de cada despido hay hogares, niños, adultos mayores y personas que miran el futuro con angustia”, señaló.
Román también llamó a no dejar atrás a las familias trabajadoras, agricultores, pescadores, pequeños emprendedores, pueblos indígenas y jóvenes afectados por la violencia y la falta de oportunidades.
La homilía concluyó con una oración por el nuevo gobierno y un llamado a construir puentes “donde otros levantan enfrentamientos”.
Noticias, reportajes videos,
investigación, infografías.
Periodismo independiente en Costa Rica.
(506)4032-7931
|
comunicados@ameliarueda.com
Privacidad