
Plan completo se desarrollará en un plazo de cinco años con diferentes etapas
03/12/25 | 12:51pm
Iniciar el 2026 con una reducción del 25% en residuos valorizables y la mitad en residuos orgánicos forma parte de las expectativas que establecieron autoridades de Gobierno, entes municipales, asesores parlamentarios y equipos técnicos para el manejo de los residuos sólidos en un corto, mediano y largo plazo.
Con un plan que inicia desde este miércoles y que se pretende extender por los próximos cinco años, se acordaron acciones para disminuir la presión sobre los parques ambientales, mejorar la recolección y fortalecer las capacidades locales hacia modelos más sostenibles, según informó el ente rector.
En ese orden, para los primeros 30 días se espera que los municipios puedan optimizar sus rutas, levantar un inventario de posibles sitios para plantas de transferencia e impulsar campañas para reducir temporalmente la generación de residuos en las viviendas.
En un plazo de seis meses, la intención es que los municipios tengan la capacidad de implementar reglamentos para la separación obligatoria de desechos orgánicos y reciclables, imponiendo sanciones en caso de incumplimiento.
Así también, establecer acuerdos de cooperación entre cantones vecinos para darle forma a la estrategia de regionalización y formalizar convenios para el uso de infraestructura existente para disposición de residuos.
El compromiso de los gobiernos locales para el periodo que va desde mediados del 2026 y finales del 2027 es desarrollar estaciones de transferencia, centros de recuperación de materiales así como de compostaje, integrándose plenamente a los procesos de regionalización nacional.
En ese contexto, la idea es que los municipios circundantes entre sí puedan definir en conjunto estrategias en relación a distancias de traslados y porcentajes de residuos orgánicos de los cuales cada uno será responsable, así como los costos de transporte, transferencia y valorización.
Finalmente, al concluir el 2030 el escenario previsto incluye la obligatoriedad de la regionalización con base en los planes reguladores y regionales del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU) e impulsar mayor infraestructura de parques ambientales, plantas de valorización y proyectos de economía circular.
La estrategia final incluye también el establecimiento de programas permanentes de educación, separación y valorización de residuos, así como alianzas con sector privado y cooperativas en gestión y aprovechamiento de residuos.
De forma paralela, en la corriente legislativa se discute el proyecto No. 24.251 que en un principio buscaba otorgar la rectoría al Ministerio de Salud en el otorgamiento del uso de suelo para la ubicación de parques ambientales.
Así también, el expediente No. 25.271 presentado por el legislador oficialista Manuel Morales, que entre sus objetivos pretende la instalación de biodigestores en diferentes puntos con capacidad para gestionar hasta 800 toneladas diarias de material orgánico y otras tecnologías de aprovechamiento para producir energía.
Ambas se discuten en la Comisión de Ambiente, misma que no ha sesionado en las últimas dos semanas por falta de quórum.
Recientemente el Ministerio de Salud calificó de "crisis" la reducción de la vida útil de los rellenos sanitarios, siendo el Parque de Tecnología Ambiental Uruka (La Carpio) el que sufriría más prontamente su cierre técnico, en abril del 2026.
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