
Para finales del 2019 se espera que quede lista la estructura y que para 2020 pueda utilizarse
13/03/17 | 16:56pm
La demolición de la antigua biblioteca de la Asamblea Legislativa es el primer paso para hacer realidad el nuevo edificio del Congreso que superó meses atrás una serie de tropiezos durante su concepción.
Este lunes se dio el banderazo para el inicio de obras de movimiento de tierra y levantamiento de muros de construcción que serán los cimientos del inmueble que albergará el poder de la República.
El director ejecutivo de la Asamblea Legislativa, Antonio Ayales, comentó que esta primera licitación, de cuatro necesarias para tener listo el edificio, fue adjudicada al consorcio Rodio Traesa por un monto de ¢3.200 millones.
Estas labores requerirán de una maquinaria especial que la constructora traerá del exterior en los próximos días cuando la demolición de la antigua biblioteca finalice.
El consorcio tiene seis meses para concluir las labores, lo cual hará que coincida con la adjudicación del siguiente cartel del licitación para el levantamiento del nuevo edificio legislativo.
Ayales comentó que en esta primera fase podrían darse algunos cierres eventuales en las vías cercanas (Avenida Central, Calle 15 y Avenida 1), las cuales se coordinarán con la Municipalidad de San José y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) para generar el menor impacto posible al tránsito.
Tortuoso ha sido el camino que recorrió el proyecto para llegar a este punto.
El actual diseño enfrentó una serie de cuestionamientos. Uno de los más notables fue la negativa del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Costarricense (CICPC) de dar el permiso para el inmueble aduciendo que minimizaría otros edificios declarados patrimonio en los alrededores.
A lo anterior se sumó la valoración de la Contraloría General de la República (CGR), a través de su jerarca, Marta Acosta, quien señaló que el Congreso actuó incorrectamente al girar $700 mil del presupuesto para el edificio legislativo al contratista de la obra Javier Salinas, cuando el contrato exigía que se debían tener todos los permisos para que esto sucediera. En ese momento se carecía del requisito del CICPC.
Por esta misma situación, se abrió una investigación en el Ministerio Público contra legisladores de Directorio Legislativo 2014-2015 por peculado.
El director ejecutivo de la Asamblea Legislativa detalló que estos fueron algunos de los obstáculos que superó este proyecto, sin embargo, antes que este otros ocho fracasaron en el intento por concretarse.
Con el aval contralor para el movimiento de tierras el mes anterior, el nuevo edificio se encamina nuevamente.
Ayales detalló que ya se abrió el cartel de licitación para la construcción del inmueble. En total, 18 empresas mostraron su interés en el proceso.
Para despejar dudas sobre este proceso, el viernes anterior se llevó a cabo una visita de campo y encuentro con el arquitecto proponente para que las constructoras planteen sus propuestas.
Las empresas tienen tres meses para presentar los requerimientos. Una vez cerrado el proceso de recepción, la comisión encargada del proyecto tendrá otros tres meses para avalar la mejor.
Ayales indicó que se espera adjudicar la licitación para noviembre próximo. La empresa tendrá dos años para finalizar la obra, por lo que se estima que al finalizar el 2019 ya quede listo.
Posteriormente, se requeriría una tercera licitación para el acondicionamiento y equipamiento del edificio. Además, existe la intención de construir una plaza en los alrededores que supondría un cuarto proyecto.
El funcionario comentó que el nuevo inmueble estaría completamente habilitado en el 2020.
El diseño del edificio legislativo no es muy popular entre la población y organizaciones pues en reiteradas ocasiones ha recibido constantes críticas.
Uno de los argumentos en contra es que el inmueble es completamente cerrado, lo que comunica falta de transparencia por parte del Congreso, el cual debería ser abierto.
Ayales cuestionó la falta de criterio de los que rechazan el diseño y aseguró que contrario a lo que las personas opinan, sí tendrá ventanas y espacios abiertos.
El funcionario relató que el diseño contiene ventanas más pequeñas con la finalidad de ahorrar electricidad pues las más grandes generan calor y por ende la necesidad de más aire acondicionado.
"Los planos de este edificio fueron llevados a los Estados Unidos a una oficina que es la autoridad número uno en bioclimática, y los planos fueron sometidos por esa oficina y fueron avalados. Eso es algo que ningún edificio tiene esa condición. Lo que pasa es que la gente ve las cosas desde el punto de vista que quiere y critica sin mayor conocimiento", expresó el director ejecutivo.
La infraestructura contará en el costado oeste con un ventanal de seis metros de ancho por 15 metros de alto y alrededor contará con ventanas de 1,80 metros alto por 60 cm de ancho.
Este diseño permitirá que la temperatura interna se mantenga en 24 grados ahorrando la necesidad de activar aire acondicionado.
La obra contará con alimentación por medio de energía solar y eólica de manera parcial, además de un jardín en su piso superior como una plazoleta en el centro.
El edificio incluye un túnel para conectar con el antiguo inmueble y un área para parqueo de diputados y funcionarios. Con estos trabajos, el costo total asciende a $90 millones.
Además de las malas condiciones en las que se encuentra la actual infraestructura que alberga el Congreso, el nuevo inmueble permitirá ahorrar $2,5 millones anuales por alquiler.
Un fideicomiso que maneja el Banco de Costa Rica (BCR) financiará la obra.
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