
En un operativo digno de película, el Ejército mexicano captur ó a Ovidio justo a tres años y tres meses del “Culiacanazo": su grupo criminal respondió con una reacción “brutal" y autoridades piden a civiles no acercarse a Sinaloa
Yuri Jiménez y medios internacionales
05/01/23 | 16:11pm
Intensos tiroteos y quemas de vehículos acompañaron la detención de Ovidio Guzmán, de 32 años e hijo del convicto narcotraficante Joaquín "Chapo" Guzmán, en el marco de un operativo en la ciudad de Culiacán en el noroeste del país, según reportes de medios internacionales.
Guzmán fue capturado por el ejército y la guardia nacional de México bajo cargos de liderar "la fracción Los Menores, afín al Cártel del Pacífico (o Cártel de Sinaloa) y es "hijo de Joaquín Guzmán Loera", condenado a cadena perpetua en Estados Unidos, declaró a la prensa el secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval.
El arresto se produjo cuatro días antes de la llegada a México del presidente estadounidense, Joe Biden, cuyo país ofrecía cinco millones de dólares por la captura de Ovidio Guzmán, alias "El Ratón".
Biden asistirá a la cumbre de líderes de América del Norte en Ciudad de México, justo adonde fue trasladado el señalado narcotraficante en un avión de la Fuerza Aérea.
La detención de Guzmán, de 32 años, desató intensos tiroteos entre criminales y fuerzas de seguridad, así como quema de vehículos en varios puntos de Culiacán, capital del estado de Sinaloa, constató un colaborador de la AFP.
El intercambio de disparos se extendió al aeropuerto internacional de Culiacán, donde un avión de pasajeros recibió un impacto de bala momentos antes de despegar sin que se registraran heridos, informó la empresa Aeroméxico.
Las operaciones en la terminal aérea fueron suspendidas, mientras que se reportaban incidentes en un penal donde permanecen detenidos varios narcotraficantes.
El cártel de Sinaloa es considerado por la agencia antidrogas estadounidense DEA como el principal responsable del tráfico de fentanilo, una droga 50 veces más potente que la heroína y que ha causado numerosas muertes por sobredosis en ese país.
Guzmán ya había sido detenido el 17 de octubre de 2019 en Culiacán, pero fue liberado por orden del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, en medio de una embestida de la organización criminal.
El mandatario izquierdista defendió entonces su decisión tras afirmar que se evitó un baño de sangre, cuando contingentes militares quedaron rodeados por civiles con armas largas.
Varios vehículos de carga y automóviles ardían este jueves en calles de Culiacán, de 800.000 habitantes, donde se observaban escenas de pánico entre personas que buscaban un lugar para protegerse.
En total se contabilizaron unos 30 bloqueos, incluidos tres peajes de paso de vehículos, por parte de pistoleros.
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, dijo más temprano que la operación de las Fuerzas Armadas se concentraba en el área de Jesús María, municipio de Culiacán.
"Ello ha dado lugar a algunos eventos violentos en la capital y otros lugares del estado", señaló por medio de Twitter.
A raíz de estos incidentes las autoridades suspendieron las clases en instituciones educativas y un partido de la liga profesional de fútbol.
La violencia en Culiacán se producía en paralelo a operativos en Ciudad de Juárez (norte, fronteriza con Estados Unidos), en los que fue abatido Ernesto Piñón, alias "El Neto", quien se fugó junto con otros 24 presos de una cárcel de esa urbe el pasado domingo.
Durante el asalto al penal destinado a rescatar a Piñón y las operaciones destinadas a recapturar a los evadidos murieron al menos 26 personas: 10 guardias penitenciarios, siete presos, dos policías y siete presuntos pistoleros.
"El Neto" lideraba una banda asociada a un cártel del narcotráfico.
Ovidio Guzmán López es el hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán y su segunda esposa, Griselda López. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos cree que tiene un papel importante en el cartel de Sinaloa y es conocido como “El Ratón” o “Ratón Nuevo”.
En febrero de 2019 fue acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de conspirar para la distribución de drogas en ese país junto a su hermano Joaquín Guzmán López. Los fiscales señalaron que tuvieron que ver en la venta de cocaína, marihuana y metanfetamina desde México hacia EE.UU. desde abril de 2008 hasta abril de 2018.
Como ya se mencionó, el Gobierno de México llevó a cabo un operativo sin éxito en ese año 2019 en Culiacán para intentar capturar a Ovidio Guzmán López, pero luego fue liberado en medio de un sangriento tiroteo.
En el 2021 el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció una recompensa de 5 millones de dólares por información que lleve al arresto de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán: Ovidio Guzmán López, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, Jesús Alfredo Guzmán Salazar y Joaquín Guzmán López. “Los cuatro son miembros de alto rango del cártel de Sinaloa y cada uno está sujeto a una acusación federal por su participación en el tráfico ilícito de drogas”, señaló la entidad.
Este jueves, según afirma el diario español El País, se suspendieron las clases ecolares y también todos los servicios en la ciudad. El Gobierno de Sinaloa envió un mensaje a todos los trabajadores públicos de que no se presenten en sus puestos de trabajo. El gobernador, el morenista Rubén Rocha Moya, ha pedido a la gente que no salga de su casa y que mantengan la calma. La embajada de Estados Unidos en México también emitió una alerta en la que recuerda a sus ciudadanos “no viajar” a Sinaloa.
A tres años y tres meses del Culiacanazo, el Ejército mexicano ha detenido finalmente este jueves a Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, en Sinaloa, en el norte del país. Antes del mediodía, un avión militar ha trasladado al narcotraficante a la capital y se ha dirigido hasta el Campo Militar número uno de Ciudad de México. La captura se ha producido de madrugada y ha generado una reacción brutal del grupo criminal de Guzmán, conocido como Los Chapitos, una de las facciones del Cartel de Sinaloa.
El Gabinete de Seguridad de Andrés Manuel López Obrador ha roto el silencio sobre el operativo contra Ovidio Guzmán. Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional, ha sido el encargado de revelar los detalles sobre la detención, que tomó más de seis meses de trabajos de inteligencia. Las Fuerzas Armadas han anotado el tanto del arresto a la Guardia Nacional, la principal apuesta de esta Administración para las tareas de seguridad pública. La captura contra el hijo de El Chapo Guzmán es el mayor resultado en la historia de esa corporación, por la que el presidente peleó que estuviera bajo mando militar.
El operativo se dio a primera hora de este jueves. Los elementos de la Guardia Nacional interceptaron el vehículo donde viajaba el capo en Jesús María, una comunidad de Culiacán, la capital del Estado de Sinaloa. Los agentes fueron agredidos, pero lograron identificar y detener a Guzmán, identificado como líder de una facción del Cartel de Sinaloa.
Las autoridades no han dado a conocer qué delitos se imputan a Guzmán ni tampoco han dicho si será extraditado a Estados Unidos, donde El Chapo fue condenado a cadena perpetua por narcotráfico.
El informe de las autoridades es que el narco respondió con 19 bloqueos en la entidad. Se habló de ataques en instalaciones militares, aeropuertos e infraestructura crítica para el Estado en ciudades como Culiacán, Los Mochis y Guasave. El puerto de Mazatlán también está en alerta. No se ofreció información sobre detenidos, heridos ni muertos. Lo que se sabe, a través de la Secretaría estatal de Seguridad Pública, es que hay por lo menos siete policías lesionados, aunque es una cifra preliminar. Lo más probable es que el saldo se incremente conforme haya más datos oficiales.
De momento, las autoridades se abanderan bajo la frase "Cero impunidad", una respuesta directa a los ecos del Culiacanazo, el día negro de la detención fallida de Guzmán en 2019.
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