Paraíso natural en riesgo: ambientalistas panameños alzan la voz por Coiba

proyecto​Según el gobierno, el objetivo es potenciar el turismo de una manera ordenada y sostenible en el lugar, declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2005.

Organizaciones ecologistas mostraron este jueves su temor a que los planes turísticos que impulsa el gobierno de Panamá en el Parque Nacional de Coiba terminen por destruir este territorio insular, declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La semana pasada, el consejo directivo del Parque de Coiba, presidido por el Ministerio de Ambiente, aprobó un plan de uso público de esta área protegida en el Pacífico, unos 400 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá.

Según el gobierno, el objetivo es potenciar el turismo de una manera ordenada y sostenible en el lugar, declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2005.

Sin embargo, una decena de organizaciones ecologistas manifestaron en un comunicado que el plan pone en riesgo "la integridad de los ecosistemas marinos y biodiversidad del área" si no incorpora medidas propuestas por científicos para controlar el número de visitantes y garantizar la protección del medioambiente.

"Tememos que si esas recomendaciones no se incluyen haya riesgo en impactar las zonas", dijo a la AFP Tania Arosemena, de la Fundación MarViva, que participa en el consejo directivo del Parque de Coiba y firmó el comunicado.

"Nuestro temor es que no estén claras las reglas para el establecimiento de actividades turísticas que se proyecten en Coiba, un sitio que no sólo es una joya natural sino un área protegida del país y patrimonio de la humanidad", añadió Arosemena.

El parque tiene una extensión de 272.000 hectáreas, en su inmensa mayoría marinas. Todas las islas del archipiélago, especialmente Coiba, están cubiertas por una densa vegetación y están protegidas por siete grandes zonas de manglares y corales.

En el área hay especies endémicas como el mono aullador y el ñeque y se puede observar también la guacamaya roja. A sus playas llegan a desovar varias especies de tortugas marinas y en sus aguas se pueden ver en ocasiones tiburones, manta rayas, ballenas, orcas y delfines.

Durante el siglo pasado la isla de Coiba fue utilizada como cárcel y siglos atrás fue refugio de piratas.